dimecres, 30 de març de 2011

Y mientras me siento a esperarte
prometo salir, respirar, reir;
que tanto me gusta.
Voy a volar junto a manadas de caballos enteras,
a saltar y hasta arrastrarme,
para sentir bien cerquita eso que llamo tierra.
Me voy a esconder, a disfrazarme de arlequín,
dando bastonazos a los cretinos con los que me cruce.
Me amansaré junto a perros desconocidos,
me enamoraré de extraños envueltos en sombras y misterio,
rellenos de amor y complicidad,
cosido con ideales y principios.

Y se iran,
y jugaré con crios olvidados e invisibles,
dibujando en sus sonrrisas,
mientras lleguas para regalarme la tuya.

dijous, 24 de març de 2011

Se imaginaba con él, resiguiendo una cornisa de montañas verdes a velocidades vertiginosas. No evitaba sonreír. En esos castillos de cristal que tanto le gustaba construir, ambos iban bien preparados y aun con tormenta seguían su camino, dejando que los kilómetros se consumieran bajo las dos ruedas que eran sus cuatro pies. No hablaban mucho, porque todo cuanto necesitaban decirse estaba en los gestos, de complicidad despistada, en las caricias espontáneas. Y en los silencios mismos, acallados por el ruido de la carretera. Y el del mar.

De un mar que nunca rugiría para ellos. Pero eso no importaba. Dormitaba rememorando la colección de risas improvisadas que se dedicaba a recoger en esos momentos que jamás existieron.

Pero que, de existir, serian absolutamente perfectos

dimecres, 23 de març de 2011

No es justo
que te me aparezcas en cada mirada, escondido entre retinas.
En cada palabra, susurrante entre mensajes estúpidos.
O en cada caricia, sin sabor, sin tensión.

No es justo, pero gracias por hacerlo.
Cuando las pesadillas se apoderaron también de sus sueños, perdió definitivamente la cordura.

Y pudor, por fin, descansar.

divendres, 18 de març de 2011

Hoy también va por ti

El encuentro fue en el mismo lugar y a las mismas altas horas de la madrugada de Sant Patricio que siempre. Había costumbres que eran irrompibles.

Inocencia llegó primero, porqué Sueño siempre llegaba tarde. Entró y aspiró profundamente el olor de la taberna, mezclado con el frío que entraba por la puerta abierta. Estaba en casa. Se sentó en su mesa, en un rincón estratégico desde donde podían observar todo y pedir sin moverse. Esperó y, mientras esperaba, jugueteó tranquilamente con un par de perros enormes –mestizos, como ella- que la acompañaban últimamente a todas partes. Otro par dormitaban tranquilamente cerca de la chimenea. Allí no había de que preocuparse.

Sueño llegó, serio y frío como siempre, y fue al encuentro de Inocencia, que no podía disimular la sonrisa enorme que tenia en la cara. Sueño tampoco. Estallaron en carcajadas y Delirio hizo acto de presencia. Inocencia le contó a Sueño todas las noches que, sin él, había vagado por las calles tratando de encontrar la verdad. Cosa que nunca consiguió, pero Sueño sabía que eso no la desanimaba.

Inocencia era persistente.

Él le explicó que seguía intentando cazar colores con las manos y, a pesar del tiempo invertido, a veces se le escapaban. Inocencia lo vio orgulloso y sabio, como lo recordaba, y Felicidad la desbordó.

Rieron. Bebieron. Jugaron.

Fueron pocas horas. Con el amanecer, ambos se levantaron y se fueron, tras despedirse fundidos en un fuerte abrazo. Inocencia no lloró. Sueño nunca lloraba. Tiempo tampoco los perdonaba a ellos, sin embargo el momento fue eterno.

- necesitaban mucho más, pero eran sencillos y se conformaban con poco-

dijous, 17 de març de 2011

Busco tus huellas en cada mente humana, en cada cuerpo que encuentro en el camino.

Y no me convencen.

dimecres, 16 de març de 2011

dimarts, 15 de març de 2011

Plagios

Nació algo sociópata. Al disponer de una basta fortuna a sus espaldas, sus gustos siempre fueron vistos como rarezas de rico. Pasó la vida explorando maneras de satisfacer sus impulsos mas intimos. Muchos los llevó a cabo. Sin embargo, murió triste, frustrado y llorando, abrumado por la terrible certeza de que todo lo que había hecho, lo había hecho antes alguien ya.

dilluns, 14 de març de 2011

Reconciliación

Mientras lo rociaba con gasolina una visión le cruzo la mente.

El día en que lo vio por primera vez y se enamoró irremediablemente. Una voz trató de alzarse en su interior, pidiendo compasión y cordura.

Pero mil impulsos la acallaron, agresivos, violentos, haciendo volver cada segundo de dolor, cada momento de locura a su lado, despojados de cualquier rastro de amor, de humanidad. Recordó las palizas, los insultos, el miedo, los temblores, la vergüenza, el silencio de todos.

Hacia mucho que dejó de soñar con algo de justicia.

Ahora su cuerpo solo reclamaba venganza. Y no dudó en ofrecérsela, tirando el cigarrillo al suelo, bien cerquita de él.

Cuando se fue, dio por finalizado su tratamiento. Por fin había sido capaz de sacarlo de su vida. Y, mas importante aún, por fin había hecho las paces con ella misma